Archivo de Junio de 2006

Cornelio eres un verdadero cornudo

Viernes, 30 de Junio de 2006

Resulta que Cornelio Cornamenta se ha casado con Deborah Nabos , y esta, la noche de bodas, coloca un cofre cerrado con un gran candado al pie de la cama.

- ¿Para qué es ese cofre, cielo? -pregunta Cornelio
- Ese es un secreto mio que nunca te voy a decir -le reponde su amada.

Cornelio, respetuoso del sentir de su mujer, no vuelve a preguntar. Al volver del viaje de bodas, Deborah coloca al pie de la cama de su nuevo hogar el dichoso cofre. Cornelio, presa de la intriga y la duda, le vuelve a preguntar:

- Vida mia, despues del maravilloso viaje de bodas, ¿no me puedes decir que es lo que guardas con tanto celo en ese cofre?
- No, querido mio. Como te he dicho antes, es mi secreto y no te lo dire
Asi pasan muchos años, sin que Cornelio pregunte más por el cofre. Sin embargo, al cumplir 50 años de casados, despues de la celebracion, Cornelio persiste nuevamente y dice:
- Amor mio,… son ya 50 años de casados. Hemos compartido mucho, y la verdad es que creo que es tiempo de que me digas lo que guardas en el cofre.

Deborah , conmovida por la escena, finalmente accede, y al abrirlo, Cornelio encuentra dentro cinco granitos de maiz y 100 millones de pesetas. Cornelio, perturbado, le pregunta a su mujer:

- ¿Y eso, para qué lo has guardado con tanto celo?
- Debo confesarte, responde Deborah , que por cada vez que te he sido infiel, guardaba un granito de maiz en el cofre.
Cornelio, aunque decepcionado, se consolaba pensando que cinco infidelidades, en 50 años de casados, despues de todo no era tanto. Entonces, pregunta a Deborah :
- ¿Y esos 100 millones de pesetas?

Y le responde Deborah :
- Es que cada vez que juntaba una tonelada de maiz, pues la vendia.

El torero cornudo

Viernes, 30 de Junio de 2006

Un torero a su subalterno:

-Curro, ¡qué mi mujer me engaña!
-Pero como te va a engañar tu mujer, ¡con lo buena que es!
-Que si, Curro, que lo presiento, que mi mujer me engaña.
-Nada, nada, que son figuraciones tuyas.
-Y entonces por que cuando entro a matar me dicen los toros: “¿No te da vergüenza hacerle esto a uno de los tuyos?”

Doble infidelidad conyugal

Viernes, 30 de Junio de 2006

Están un hombre y una mujer en la cama, cuando de pronto suena el teléfono, la mujer atiende y dice:
-¿Sí?… Está bien… No te preocupes… De acuerdo, adiós.
El hombre le pregunta quién era, y la mujer le responde:
-Era mi esposo; dice que llegará tarde porque está cenando contigo.

Cornudo generoso

Viernes, 30 de Junio de 2006

Una mujer estaba en la cama con su amante cuando repentinamente oye el ruido del coche de su esposo en un horario que no debería haber llegado. Desesperada toma un envase de aceite, talco y le dice al amante:

-Quédate quieto que yo sé como salir de ésta.
Dicho y hecho, unta de aceite al amante de pies a cabeza y luego procede a enpolvarlo todo hasta que queda blanco.
Al entrar el marido divisa algo blanco en una esquina del dormitorio y le pregunta a la mujer:
-¿Qué es esa porquería que veo en la esquina?
- Mi amor, no seas así, es una estatua muy fina, decorativa. El otro día estuve en la casa de los Rodríguez y ellos tenían una. Como me gustó mucho compré una igual. ¿No es linda?
El marido no muy convencido dedica su atención a otras cosas. Pasan las horas, se hace de noche y se van a acostar. En medio de la noche al marido le da un poco de hambre y se va para la cocina. Cuando vuelve se para frente a la “estatua” y le dice:
-Tome, coma algo. Yo estuve parado como 3 días en el dormitorio de los Rodríguez y no me dieron ni un vaso de agua.

Anciano con poderio sexual

Viernes, 30 de Junio de 2006

Un señor de 80 años llega al médico para un chequeo de rutina y el doctor le pregunta cómo se siente.

-!Nunca estuve mejor¡ -le responde-. Tengo una novia de 18 anos embarazada que tendrá un hijo mío.
El doctor piensa por un momento y dice:
-Permítame contarle una historia. Yo conocí a un hombre que era un ávido cazador, nunca se perdió una temporada de caza, pero un día salió rápido y se confundió, tomando su paraguas en vez de su rifle, así que él estaba en el bosque y apareció un gran oso frente a el. El levantó su paraguas, le apunto al oso y disparó. ¿Y a qué no sabe que paso? El oso cayó muerto frente a él.
-Es imposible -exclamó el señor-, algún otro hombre debe haberlo hecho.
-A este punto quería llegar …. -dijo el doctor.

Gallina infiel

Viernes, 30 de Junio de 2006

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