Cornelio eres un verdadero cornudo
Resulta que Cornelio Cornamenta se ha casado con Deborah Nabos , y esta, la noche de bodas, coloca un cofre cerrado con un gran candado al pie de la cama.
- ¿Para qué es ese cofre, cielo? -pregunta Cornelio
- Ese es un secreto mio que nunca te voy a decir -le reponde su amada.
Cornelio, respetuoso del sentir de su mujer, no vuelve a preguntar. Al volver del viaje de bodas, Deborah coloca al pie de la cama de su nuevo hogar el dichoso cofre. Cornelio, presa de la intriga y la duda, le vuelve a preguntar:
- Vida mia, despues del maravilloso viaje de bodas, ¿no me puedes decir que es lo que guardas con tanto celo en ese cofre?
- No, querido mio. Como te he dicho antes, es mi secreto y no te lo dire
Asi pasan muchos años, sin que Cornelio pregunte más por el cofre. Sin embargo, al cumplir 50 años de casados, despues de la celebracion, Cornelio persiste nuevamente y dice:
- Amor mio,… son ya 50 años de casados. Hemos compartido mucho, y la verdad es que creo que es tiempo de que me digas lo que guardas en el cofre.
Deborah , conmovida por la escena, finalmente accede, y al abrirlo, Cornelio encuentra dentro cinco granitos de maiz y 100 millones de pesetas. Cornelio, perturbado, le pregunta a su mujer:
- ¿Y eso, para qué lo has guardado con tanto celo?
- Debo confesarte, responde Deborah , que por cada vez que te he sido infiel, guardaba un granito de maiz en el cofre.
Cornelio, aunque decepcionado, se consolaba pensando que cinco infidelidades, en 50 años de casados, despues de todo no era tanto. Entonces, pregunta a Deborah :
- ¿Y esos 100 millones de pesetas?
Y le responde Deborah :
- Es que cada vez que juntaba una tonelada de maiz, pues la vendia.
