Un globito para el indio
Llega un indio a una tienda y le pide al encargado: “Indio fuerte
querer globito fuerte.”
El encargado le vende un condón y el indio se va. Al día siguiente
regresa el indio y dice:
“Indio fuerte, pulmones fuertes, globito ¡pum!”
Entonces el encargado le da un globo normal, el indio se va pero
regresa al día siguiente y dice:
“Indio fuerte, pulmones fuertes, globito ¡pum!”
El encargado ya un poco molesto le vende esta vez un globo aun más
grande, el indio se va pero vuelve al día siguiente y dice:
“Indio fuerte, pulmones fuertes, globito ¡pum!”
Ya harto del indio el encargado le vende esta vez una recámara de
llanta de automóvil. El indio se va y no regresa en 2, 3 días. Al
cuarto día llega el indio arrastrándose y con la voz entrecortada le
dice al encargado:
“Indio fuerte… pulmones fuertes… globito fuerte… huevitos ¡PUM!”