Una chica virgen va a una fiesta

Una chica muy bien formada, un yugurcito vamos, acababa de cumplir 18 y como iba a su primera fiesta sola, estaba un poco nerviosa respecto a qué tenía que hacer si algún chico quería propasarse.

Su mamá le dijo, “No te preocupes, es muy fácil. Cuando un chico se te acerque y quiera algo más, tú le preguntas, ‘¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?’ y eso le asustará.

En la fiesta, uno de los chicos empezó a bailar con ella y, poco a poco, a besarla y acariciarla. Así que ella le preguntó, “¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?”. El chico inventó una excusa y desapareció.

Al poco rato otro chaval también queria sucar el churrito con ella y empezó a besarle el cuello, los hombros… y ella volvió a usar la pregunta recomendada por su madre ¿ que nombre le pondremos al bebé ? El chico se quedó estupefacto y puso tierra de por medio.

Más tarde, otro chico la invitó a dar un paseo y, después de unos minutos, empezó a besarla y ella te preguntó, “¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?”.

Él seguía besándola y empezó a quitarle la ropa. “¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?”, volvió a preguntar ella. Él empezó a hacerle el amor y ella seguia preguntando “¿Qué nombre vamos a ponerte a nuestro bebé?”.

Cuando acaban de echar el polvete el chaval se saca el condón, le hace un nudo y le dice a la muchacha :

“¡Si sale de aquí, le pongo David Cooperfield !”

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